tomás nuevamente un guía de primera. nos llevó a la rua oscar freire. la verdad que era bastante zoológico. super cheto, todo último, todo fashion, todo rico, y todo caro...
lo mejor...el bolo de chocolate y ver q agus hablaba algo de portugués! bien ahí!!!
la vereda de la freire por momentos parecia el paraíso de raúl portal y su mundo canino








